FORJADORES DE MÉXICO: GENERAL RAFAEL BUELNA TENORIO
- .
- 22 sept 2024
- 3 Min. de lectura

Rafael Urista de Hoyos / Cronista e Historiador
Nació en Mocorito, Sinaloa, el 23 de mayo de 1891. Hijo de Pedro Buelna y Marcelina Tenorio, tuvo una buena condición socioeconómica. Realizo sus estudios en el Colegio Civil Rosales, dedicándose a la literatura y poesía; destacó como colaborador de “El Correo de la Tarde”, de Mazatlán. En 1909 se afilió a la candidatura anticientífica de José Ferrel, siendo uno de sus activistas más destacados.
Aunque su actitud le valió ser expulsado del colegio, Buelna se convirtió en el líder del Club Democrático de Mazatlán. En las elecciones estatales triunfó el porfirista Diego Redo, por supuesto, y la persecución de los ferrelistas no se hizo esperar, por lo que Buelna tuvo que refugiarse en Guadalajara. Allí continuo sus estudios y siguió dedicándose al periodismo en “La Gaceta”.
Rafael Buelna tuvo una corta vida revolucionaria: a los 19 años se afilió a la oposición en Culiacán, y murió antes de los 33, habiendo alcanzado el grado de general de brigada. En 1910 se levantó en armas en las filas del general Martín Espinosa, en el noroeste de Jalisco. Fue designado coronel y al ocupar Espinosa la jefatura política del territorio de Tepic, Buelna fue nombrado secretario de gobierno.
Durante la presidencia de Madero reingresó al Colegio Rosales, pero en 1913 volvió a dejar los libros por las armas para luchar contra la traición del chacal Huerta, siempre al lado del general Espinosa. Pronto logró sobresalir por su juventud y valentía. Capturó Tepic con sus lugartenientes Rafael Garay y Vidal Soto, pero tuvo un enfrentamiento con Obregón por razones de mando y este, a pesar de haberlo nombrado Jefe y Político comandante militar de Tepic, repartió a su gente entre los elementos de los generales Lucio Blanco y Manuel M. Diéguez.
Ante esta situación Buelna buscó la protección del General Villa, de quien se convirtió en uno de sus mas leales jefes. El general Villa lo nombró junto con el general Felipe Ángeles su representante en la Convención Nacional Revolucionaria de Aguascalientes, donde se declaró abiertamente anti-carrancista y anti-obregonista. Formó parte de la comitiva de invitación a Emiliano Zapata. En diciembre de 1914 tomó Guadalajara y Tepic al lado de otro gran villista Julián C. Medina. Combatió luego en Sinaloa, pero por falta de recursos se fue a Durango y Chihuahua.
Se caracterizó por su lealtad y su nobleza: Villa lo llamaba “mi muchachito”, y sus amigos lo apodaron “grano de oro”. Siguió a Villa hasta la derrota en Sonora, cuando tuvo que emigrar a los Estados Unidos. Regresó al país en 1919 para trabajar como administrador de rastros y mercados; un año después se unió al movimiento contra carranza en el Plan de Agua Prieta de don Adolfo de la Huerta, y meses más tarde combatió la candidatura de Obregón. Al final quedó relegado en una comandancia militar en Jalisco sin mando de gente. Su última participación política y militar fue en 1923 cuando se unió a la rebelión delahuertista.
Incorporado a las fuerzas del general Enrique Estrada obtuvo valiosos triunfos. En Teocuitatlan de Corona, Jalisco, derrota a una columna mandada por el general Lázaro Cárdenas, quien resulta herido y es hecho prisionero. Buelna le respeta la vida y lo deja en libertad enviándolo a Guadalajara para su curación. Cárdenas no olvidó nunca este gesto de magnanimidad que le salvó la vida, rindiéndole honores militares a sus restos cuando alcanzó la Presidencia de la República y trasladando sus restos mortales a su lugar de origen en Sinaloa. Ironías del destino, a los pocos días ocupó Yuriria y siguió por Acámbaro rumbo a la toma de Morelia. Y cuando ya sus tropas han tomado la plaza Buelna es herido mortalmente para no volver a levantarse un 12 de enero de 1924.
Así murió el general Rafael Buelna, un extraordinario combatiente que escribió muchas de las paginas legendarias de la Revolución y que apenas a los 33 años cayera en el asalto a la ciudad de Morelia, cuando la rebelión que encabezó don Adolfo de la Huerta contra el gobierno obregonista, estallaba.






Comentarios