FORJADORES DE MÉXICO: MÉXICO TENOCHTITLAN, LA CIUDAD QUE FUNDÓ TODO UN PAÍS
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- 20 jul 2025
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Rafael Urista de Hoyos / Cronista e Historiador
En estas historias no podía faltar la epopeya de la gran raza azteca como ancestro de nuestra historia patria y de su gran urbe la ciudad que dio origen a nuestra sufrida y amada nación, así como los tlatoanis o monarcas que pasaron de ser sojuzgados a ser dominadores hasta formar un formidable imperio. Las fechas mencionadas son de la era cristiana.
TENOCH. PRIMER GOBERNANTE AZTECA (1325-1363)
Tenoch, sacerdote, caudillo y jefe militar, condujo a la tribu mexica o azteca durante las últimas etapas de su larga peregrinación en busca de un lugar donde asentarse y edificar la ciudad que sus dioses le habían ordenado construir. Bajo su mando, los aztecas transitaron de un lugar a otro en el Valle de México, hostilizados todo el tiempo por los habitantes de Culhuacán y Atzcapotzalco, quienes obligaron a Tenoch y los suyos a establecerse en lugares inhóspitos como Tizapán e Ixtacalco, pues no les fue permitido asentarse en Chapultepec, sitio que Tenoch consideraba el más apropiado para erigir su ciudad.
Finalmente, en el año 1325 (su peregrinación se había iniciado en el año 1160), mientras los perseguidos aztecas deambulaban por las orillas del lago Texcoco, en una de las pequeñas isletas, entre los juncales, vieron el prodigio que Huitzilopochtli, su dios principal, les había anunciado para que allí se levantara la ciudad: un águila sobre un nopal y devorando una serpiente. Tenoch no tuvo duda alguna y allí fundó la que se iba a convertir, andando el tiempo, en una gran urbe y a la que bautizó con su nombre que desde entonces se llamó: “México-Tenochtitlan”. Nombre compuesto por “Mexitli”, uno de los nombres de Huitzilopochtli, y por “Tenoch” el sumo sacerdote que guio a los mexicas hasta la tierra prometida.
Muere Tenoch después de haber gobernado a los aztecas durante 38 años. Lo suceden en el mando Mexitli, como jefe religioso y Huitzilihuitl, como jefe militar. Durante su peregrinación habían tenido los mexica (el nombre de aztecas lo adoptaron al fundar su ciudad como gentilicio de Aztlán su lugar de origen) un gobierno teocrático, es decir, regido por jefes religiosos que se amparaban en el prestigio de los dioses cuya voluntad decían interpretar, el mismo Tenoch, al ver al águila y la serpiente cuya veracidad ha quedado históricamente comprobada, propaló la versión, de su invención, de que era el prodigio anunciado por Huitzilopochtli y por lo que llevaban 165 años peregrinando buscando la tierra prometida y que por fin la habían encontrado. Al morir Tenoch y observar que los pueblos poderosos estaban regidos por monarcas, decidieron adoptar esta forma de gobierno.
Además, como las penosas condiciones en que vivían, y porque su ambición y su naturaleza belicosa los obligaban a pelear, exigieron de su gobierno un carácter guerrero. De manera que la historia de Gran Tenochtitlán nos hará ver como una nación sojuzgada se convierte en sojuzgadora, y como pasó rápidamente del gobierno teocrático y de tribu, al monárquico y guerrero, y como una tribu que no había tenido asiento fijo formó una gran ciudad y todo un imperio.
PRIMER SOBERANO AZTECA: ACAMAPITCHLI – 1367-1387.
Como entre los aztecas no había un linaje real, pidieron al señor de Culhuacán ---como en el idioma nahuatl no existen las palabras agudas con el acento en la última silaba, para mejor comprensión de su lectura las hemos castellanizado acentuándoles la última silaba--- les concediera un soberano, y aquel dio a su nieto Acamapichtli. Este hecho enojó a Tezozomoc, señor de los tepanecas, en cuyos dominios (Atzcapotzalco) los aztecas habían formado su ciudad, y puesto que aquellos decidieron emparentar con los de Culhuacán antes qué con los suyos, los cargó con más tributos aparte de enviarlos a conquistar más poblaciones para su reino.
Acamapitchli (“El que empuña el cetro”) inició su reinado en el año 1367 y gobernó durante 20 años, hasta 1387. Este joven monarca era hábil político, sereno y laborioso; resolvió muchos problemas de que adolecía Tenochtitlán, para llegar a tener vida propia lógicamente por ser una ciudad en formación. Durante su reinado los aztecas conquistaron para los tepanecas: Xochimilco, Mixquic, Cuitlahuaca y Cuauhnáhuac (actual Cuernavaca).
SEGUNDO SOBERANO AZTECA: HUITZILÍHUITL = 1391 – 1415.
Después de haber gobernado durante veinte años y consolidado el reino azteca, muere Acamapichtli y le sucede en el trono su hijo Huitzilíhuitl (“Colibrí celestial”).
Para ablandar la dureza del tirano Tezozomoc buscó su alianza, y al efecto casó con su hija Miauhxóchitl de cuyo matrimonio tuvieron un hijo llamado Moctecuhzoma Ilhuicamina, motivo por el cual se estrecharon las relaciones entre los dos pueblos, y los tributos se redujeron sensiblemente. A cambio, Huizilíhuitl prestó a su suegro un gran servicio: los aztecas conquistaron para Tezozomoc varios pueblos vecinos, como Chalco y Cuautitlán, aumentando así el dominio de los tepanecas de Atzcapotzalco, de quienes, con todo y el júbilo causado por la boda real, seguían siendo vasallos.
Durante su reinado, en 1409, murió Techotlala Señor, de Texcoco, y subió al poder su hijo Ixtlixóchitl (en Mesoamérica no existían los términos reino y reyes, sino señoríos y señores: Señor de Tenochtitlán, Señor de Atzcapotzalco, etc; aunque para agilizar la lectura en adelante seguiremos usando los términos rey y reino) Tezozomoc, Señor de Atzcapotzalco, quiso aprovechar la ocasión para apoderarse del señorío de Texcoco, y echó mano de los aztecas para destronar a Ixtlixóchitl. Éste tuvo que huir cuando sus ejércitos fueron vencidos, y escapó con su pequeño hijo Netzahualcóyotl, quien presenció la muerte de su padre cuando éste fue perseguido y alcanzado. Con esto Tezozomoc quedó dueño de Texcoco formando el señorío más grande del valle.
En realidad, Huitzilíhuitl fue el primer tlatoani guerrero de los aztecas, pues el inició a su pueblo en el gusto de la guerra, la vida milita y las conquistas. Se dice que al morir dejó a su reino en orden formando un ejército para tierra y otro para agua.
TERCER SOBERANO AZTECA: CHIMALPOPOCA = 1415 – 1427.
Chimalpopoca (Escudo humeante”) era hijo de Huitzilíhuitl y nieto de Tezozomoc, pero también era primo de Netzahualcóyotl. Este infortunado príncipe texcocano había pasado su infancia errando por los bosques para salvarse. La leyenda pinta esta etapa de su vida llena de aventuras y peligros. Chimalpopoca intercedió por él ante Tezozomoc quien permitió que pudiera vivir en Tenochtitlán.
Tezozomoc concedió que los mexicas, ahora aztecas, aprovecharan el agua de Chapultepec y Chimalpopoca, asesorado por Netzahualcóyotl, construyó un acueducto para llevar agua a Tenochtitlán; acueducto cuyos vestigios aun se pueden apreciar en la actual avenida Chapultepec de la ciudad de México. También edificó, por medio de terraplenes, una calzada que iba hasta Tacuba siendo esta la primera comunicación por tierra que tuvo Tenochtitlán.
Tezozomoc estaba ya viejo y enfermo pues, según se dice, tenía más de noventa años y también se cuenta que lo ponían en una canasta de algodones para calentar su cuerpo, y murió cuando los aztecas empezaban a disfrutar de paz. El reino Tepaneca de Atzcapotzalco lo heredó Teyatzin, hijo mayor de Tezozomoc, pero su hermano Maxtla lo derroco y usurpó el trono.
Teyatzin pidió ayuda a Chimalpopoca, y ambos tramaron una conjuración contra el usurpador, de manera que cuando Maxtla descubrió la conspiración dio muerte a su hermano rival y mandó aprehender a Chimalpopoca. El rey de México fue llevado preso a Atzcapotzalco, y no pudiendo recobrar la libertad murió en prisión. Era el año 1427.
CUARTO SOBERANO AZTECA: ITZCÓATL = 1427 – 1440.
Después del infortunado reinado de Chimalpopoca, Maxtla ordenó a los aztecas que ya no eligieran rey, pero los esforzados y pujantes aztecas eligieron al joven guerrero Itzcóatl. Netzahualcóyotl regresó a Texcoco donde lo recibieron con júbilo pues lo creían muerto. Maxtla decidió exterminarlo y tramó su muerte, por lo que el restaurador del trono Acolhua formó un ejército con sus partidarios texcocanos y aliados tlaxcaltecas, huexotzingas y otros e Itzcóatl que también ofreció su ayuda, y con él se aprestó a la lucha contra Maxtla.
Quedó alistado el ejército de los aliados que encabezaron Netzahualcóyotl, Itzcóatl y el guerrero Moctecuhzoma que fue como embajador a declararle la guerra a Maxtla; éste se puso al frente de los tepanecas y empezó la batalla. Al principio pareció que los aliados de México-Tenochtitlán iban a perder la pelea, pero luego se impusieron por su bravura y determinación. Maxtla fue vencido y su ciudad Atzcapotzalco totalmente destruida y convertida en mercado de esclavos. Así acabó la orgullosa capital que había tiranizado a los pueblos vencidos. Con estos acontecimientos ocurridos en el año 1428, la monarquía Tepaneca de Atzcapotzalco quedó unida al naciente imperio azteca.
Los tenochcas (aztecas o mexicas), que así los llamaban sus enemigos por su ciudad Tenochtitlán, después de su victoria, quisieron dominar a los pueblos que quedaron libres en las riberas del lago, fácilmente sometieron a Coyoacán, que era el último reducto de los tepanecas, Xochimilco, Tláhuac y Mixquic; empezaron a conquistar Chalco y rebasando las sierras del valle, entraron a territorio de los tlahuicas con su ciudad Cuauhnáhuac (Cuernavaca) a quienes vencieron.
El período del tlatoani Itzcóatl fue decisivo para Tenochtitlán. Durante el gobierno de los tres monarcas anteriores los mexicanos (derivado de mexicas) habían estado dominados, ahora empezaban a ser dominadores; puede decirse que con este cuarto soberano se inicia el verdadero poderío azteca.
Acto seguido se efectuó una alianza entre los reyes de México, Tlacópan y Texcoco. En realidad esta alianza sirvió para que los mexicanos (a partir de entonces los llamados mexicas o aztecas también fueron llamados mexicanos) se hicieran famosos por medio de la guerra, aun más poderosos que sus mismos aliados, a quienes finalmente fueron absorbiendo.
Itzcóatl (“víbora armada con pedernal”) hábil político y valiente guerrero, embelleció su capital edificando templos, entre estos el de Huitzilopochtli, cuyo adoratorio se encontraba en lo que hoy es la catedral de la ciudad de México. Con la ayuda de su fiel consejero, Tlacaelel, logró sacar a su pueblo de la condición triste en la que vivían hasta elevarlo culturalmente y continuó las guerras de conquista resultando siempre victorioso. Este hábil y excelente administrador, murió en el año 1440 dejando los cimientos para lo que sería el gran imperio azteca. Por su parte, Tlacaelel se convirtió en el principal funcionario de Tenochtitlán y consejero real, cargo en el que permanecería toda su vida al servicio de varios tlatoanis.






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