FORJADORES DE MÉXICO: PLUTARCO ELÍAS CALLES
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- 29 jun 2025
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Rafael Urista de Hoyos / Cronista e Historiador
Nació en Guaymas, Sonora, el 25 de septiembre de 1877. Su padre conocido por su alcoholismo y su irresponsabilidad abandonó a su familia cuando Plutarco tenía cuatro años. Su madre murió en 1880, y a partir de entonces quedó a cargo de su tía materna, María Josefa Campuzano y de su esposo, Juan Bautista Calles, quien fungió como padre para él, dándole educación y encaminándolo al magisterio, que era una tradición en su familia. De él Plutarco adoptó el apellido Calles, hasta 1897, cuando se reencontró con su padre y decidió agregarse el apellido Elías.
En 1887, Plutarco estudió con el profesor Benigno López Serra, en la Academia de Profesores en Hermosillo, con el propósito de convertirse en maestro de escuela. Se tituló en 1894 y comenzó su labor magisterial en el Colegio de Sonora. En esa etapa comienza a manifestar sus inquietudes políticas, principalmente por medio de la escritura, publicando artículos de tendencia socialista en las publicaciones “Siglo XX” y “Revista Escolar”. En 1897 regresa a Guaymas para trabajar en dos escuelas, pero es vencido por una tendencia al alcoholismo que pareciera haber heredado de su padre biológico y que influiría en la política antialcohólica que mantuvo siempre como gobernante.
Para 1899 logró vencer su adicción y contrajo matrimonio, únicamente por lo civil, con Natalia Chacón, comenzando después por la creación de lo que sería una familia numerosa. Durante los dos años siguientes, Plutarco desempeñó sin éxito varios empleos; además de maestro fue tesorero del puerto de Guaymas e inspector general de educación. Finalmente se vuelve administrador del “Hotel México”, propiedad de su medio hermano, Arturo Elías, cargo que tuvo que dejar el 10 de enero de 1903 al incendiarse el edificio. En 1911, Calles abre un comercio en Agua Prieta, donde distribuía semillas y toda clase de implementos agrícolas, con lo que comenzó a estabilizarse económicamente; pero en septiembre de ese mismo año, su padrino político, el gobernador José María Maytorena, lo nombró comisario, que era un cargo lleno de responsabilidad y con atribuciones judiciales.
En 1912 comienza a participar activamente en política, en abierto apoyo al régimen revolucionario de don Francisco I. Madero, y por primera vez toma las armas para combatir a los rebeldes capitaneados por Pascual Orozco. Ante el golpe de Estado de Victoriano Huerta y el asesinato de Madero, Calles decide lanzarse a fondo a luchar por la democracia revolucionaria, por lo que instaló a su familia en Nogales y se dedicó al reclutamiento de voluntarios para formar una fuerza de combate. Comienza entonces a relacionarse con otros jefes revolucionarios, como Manuel M. Diéguez, Pedro F. Bracamontes y Esteban Baca Calderón, con quienes firma el Plan de Nacozari, en el que se desconoce al gobierno espurio de Huerta y se incita a tomar las armas.
En febrero de 1913, el gobernador Maytorena pidió licencia de seis meses al Congreso estatal, para ausentarse de su cargo e ir a combatir a Huerta, pero de hecho no sumió las armas, sino que marchó a los Estados Unidos para realizar negociaciones con el Secretario de Estado William Bryan en busca de apoyo para lograr ambiciones personales. Casi al final de su licencia, Maytorena regresó a Sonora y Venustiano Carranza, que ya era el Primer Jefe, lo autorizó para que en agosto reasumiera el cargo de gobernador; entonces Maytorena reclamó el mando militar y los jefes del movimiento se negaron a ello. Se reunieron en Cananea Ignacio Bonillas, Plutarco Elías Calles, Ignacio Pesqueira, Manuel M. Diéguez y un grupo de diputados locales para buscar la manera de impedir que Maytorena reasumiera la gubernatura.
La conspiración fue descubierta por los agentes del gobierno estatal y Maytorena detuvo a Pesqueira, destituyó a Calles como jefe de armas de Nogales y a Bonillas como prefecto de Nacozari. Calles se negó a dejar su cargo, Bonillas y Pesqueira se exiliaron en los Estados Unidos. Diéguez fue reincorporado al ejército, pero subordinado al mando de Álvaro Obregón, su adversario local, quien había sido comisionado por Carranza para vigilar las acciones de Maytorena.
Venustiano Carranza lo puso al frente de los cuerpos rurales 47 y 48 participando en el combate de Nacozari y en la campaña contra Victoriano Huerta ya incorporado a las filas de Obregón. Con el grado de teniente coronel, fungió como jefe de operaciones militares de la zona noroeste de Sonora. Durante la ofensiva contra el huertismo en Sonora participó en los combates de Naco y Agua Prieta, entre otros de mínima importancia. En reconocimiento a ello, el 1º de mayo de 1914 Obregón lo nombró comandante militar de Hermosillo. Chocó contra el gobernador Maytorena que desconocía las decisiones de Obregón y lo hizo entregar el mando de Hermosillo en junio del mismo año y partió entonces rumbo a Nogales.
Al sobrevenir la escisión revolucionaria a finales de 1914, se alió a las fuerzas de Venustiano Carranza. Primero quedó incorporado dentro de las filas del general Benjamín G. Hill, pero en octubre de ese año ascendió a general brigadier y quedó al mando de las fuerzas que combatían a los maytorenistas enemigos de Carranza. Sostuvo el sitio de Naco hasta enero de 1915 y poco después ocupó Agua Prieta protegido por fuerzas invasivas angloamericanas. En agosto de 1915 después de la derrota de Villa en el Bajío, Carranza lo nombró comandante militar y gobernador interino de Sonora al renunciar Maytorena y exiliarse en los Estados Unidos. El 16 de mayo de 1915 entregó la gubernatura y quedó solamente como comandante militar, realizando una fuerte campaña contra los yaquis, que habían vuelto a rebelarse, alegando que los revolucionarios carrancistas no habían cumplido sus promesas, lo cual era cierto cuando Obregón les pidió ayuda para derrotar a Villa en el Bajío prometiéndoles la devolución de sus tierras despojadas por el mismo Obregón.
En 1917 Plutarco Elías Calles fue electo gobernador constitucional de Sonora tomando posesión en junio de ese año. En mayo de 1919 Carranza lo integró a su gabinete como Secretario de Industria y Comercio, pero renunció a su cargo a principios de 1920, para participar en la campaña electoral de Obregón. Fue uno de los principales protagonistas del cuartelazo que asesinó a Carranza en mayo de 1920, acaudillando el “Plan de Agua Prieta” junto con Adolfo de la Huerta gobernador entonces de Sonora.
Durante el interinato de Adolfo de la Huerta quedó al frente de la Secretaría de Guerra y Marina; posteriormente con Obregón tuvo a cargo de la Secretaría de Gobernación, hasta septiembre de 1923, cuando se lanzó como candidato a la Presidencia de la Repùblica impuesto por Álvaro Obregón. A finales de dicho año abandonó sus actividades electorales regresando al servicio activo en el ejército, para enfrentar a la rebelión delahuertista provocada por su forzosa imposición a la Presidencia.
Fue Presidente del país de diciembre de 1924 a noviembre de 1928. Destacó por la construcción de grandes obras de irrigación y carreteras; por la creación de un gran número de instituciones como La Comisión Nacional de Irrigación, el Banco de México; el Banco Nacional de Crédito Agrícola y Ejidal; la Dirección General de Pensiones Civiles de Retiro, las escuelas centrales agrícolas, la casa del estudiante indígena, etc. Con Calles se logró organizar un sistema bancario moderno, reorganizar el Ejército Nacional y las oficinas generales de Hacienda.
Durante los dos últimos años de su gobierno enfrentó un grave problema político-militar: el pueblo protestó por las disposiciones referentes a la Iglesia Católica. El problema cristero tomó relevancia al estallar el movimiento armado que llegó a ocupar varios Estados de la República, principalmente del occidente. Los católicos, por su parte, organizaron la Liga Nacional Defensora de la Libertad Religiosa. El movimiento cristero, sin embargo, trascendió hasta el siguiente período presidencial.
Durante su gobierno Álvaro Obregón lo forzó a reformar los artículos 13 y 82 constitucionales, para permitir la reelección no simultánea del Presidente de la República, reforma ordenada por Obregón que quería regresar al poder e inaugurar una serie de gobiernos personalistas y neo-porfiristas hasta el año 1954 o más. Sin embargo, antes de que eso sucediera, Obregón fue asesinado por el fanático religioso José de León Toral, motivo por el cual Calles anunciara en su último informe presidencial el fin de la era de los caudillos y el inicio de las instituciones.
En el siguiente año,1929, ya fuera de la Presidencia, promovió la creación del “Partido Nacional Revolucionario” (PNR) abuelo del funesto PRI; fue nuevamente Secretario de Guerra y Marina para combatir la rebelión escobarista encabezada por el general José Gonzalo Escobar en marzo de ese año. Los políticos de la época le adjudicaron el título de “Jefe Máximo de la Revolución”, pues aunque había dejado la Presidencia en manos del licenciado Emilio Portes Gil, siguió dirigiendo los destinos del país hasta 1935 por medio de hombres de paja o marionetas, lo mismo que nos esta pasando actualmente con el desequilibrado López Obrador. Pero Calles no se escondió pues siguió en la esfera política: fue Secretario de Hacienda y Crédito Público en la presidencia de Abelardo L. Rodríguez, uno de sus hombres de paja.
Como consecuencia de la crisis política de junio de 1935, decidió ausentarse y viajar al extranjero, habiendo regresado a fines de ese mismo año, para formular una réplica en la campaña periodística que desarrollaban sus opositores, y al mismo tiempo enderezar serios y graves ataques por sus cuestionamientos a la labor del Presidente Lázaro Cárdenas, quien se negó terminantemente a ser otro hombre de paja o pelele de Calles. Como la habían sido Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo L. Rodríguez. Así las cosas, fue expulsado del país por orden personal del Presidente Cárdenas. Cinco años más tarde retornó a México por invitación del Presidente Manuel Ávila Camacho. Murió en la ciudad de México el 19 de octubre de 1945.






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