FORJADORES DE MÉXICO: RICARDO FLORES MAGÓN
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- 20 oct 2024
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Rafael Urista de Hoyos / Cronista e Historiador
Nace Ricardo Flores Magón, político y periodista, en la población de San Antonio Eloxochitlán, Oaxaca, el 16 de septiembre de 1874, y murió en la Prisión Federal de Leavenworth, Kansas, Estados Unidos, el 21 de noviembre de 1922. Hijo de un teniente coronel de infantería auxiliar ---veterano de las guerras patrióticas, mestizo, originario de Oaxaca--- Antes de cumplir los tres años ya radicaba en la ciudad de México. El ambiente en su hogar era antiporfirista. En 1879 comenzó su educación formal y a los 14 años se incorporó a la Escuela Nacional Preparatoria, donde participò en los primeros brotes del antirreeleccionismo estudiantil en 1888.
A principios de 1892 ingresó en la Escuela de Jurisprudencia y, junto a su hermano mayor Jesús, en el movimiento antirreeleccionista obrero-estudiantil, cuyas jornadas de mayo de ese año vivió como el inicio de un movimiento revolucionario inteligente y cohesionado, pero que en realidad fue disuelto por las bayonetas antes de que tuviera posibilidad de formarse. Por su participación fue encarcelado por primera vez. Inspirado en la historia del periodista y revolucionario francés, Camille Desmoulins, comenzó su carrera como periodista en diarios como “El Demócrata”, de Joaquín Clausell (1893), y “El Universal” (1893-1894), del liberal porfirista Ramón Prida, así como en revistas estudiantiles de vida efímera como “El Ideal” y “El Azote”.
Perseguido por su colaboración con el grupo de “El Demócrata”, se refugió en Pachuca, Hidalgo, mientras que su hermano Jesús fue encarcelado poco antes de la muerte de su padre. En los siguientes dos años, Ricardo Flores Magón proseguía su activismo estudiantil, al lado del grupo más radical, derrotado en las elecciones para el Congreso Nacional de Estudiantes, por el grupo porfirista.
Su práctica política y la necesidad de encontrar medios de vida tras independizarse de su familia afectaron sus estudios formales hasta abandonarlos. Los años 1896 y hasta mediados de 1899 fueron considerados por sus familiares como la “época borrascosa” de su vida, de la que salió convencido de que sólo con trabajo, fe y constancia se alcanzan nuevas y bellas cosas.
De junio de 1899 a mayo de 1900, emprendió una aventura empresarial, junto con su amigo Rodolfo Sornia: fabricar y comercializar hielo en la región del Cosamaloapan, por lo que encontró en contacto con las condiciones de los trabajadores del Valle Nacional. Ocho años más tarde envió allá al reportero John Kenneth Turner, a elaborar su reportaje denuncia “México bárbaro”.
Regresó a la ciudad de México en mayo de 1900, cuando el epicentro del movimiento liberal y antirreeleccionista se había trasladado a la ciudad de San Luis Potosí, bajo el liderazgo de Camilo Arriaga. Convencido de que el periodismo era su arma más grande en sus luchas contra el gobierno autoritario, el 7 de agosto de es año (1900), en compañía de su hermano Jesús y de Antonio Horcasitas, fundó el semanario: “Regeneración” periódico jurídico independiente. A esa publicación, que perdurará, a pesar de varias interrupciones, hasta 1918, estará ligado su nombre. La primera época (1900-1901) le permitió, a través del canje y la correspondencia, entrar en contacto con las publicaciones y clubes liberales a lo largo del país, así como en el Estado norteamericano de Texas. A fines de 1900 el semanario es ya un periódico independiente de combate.
El 5 de febrero del año siguiente, Ricardo participo en el primer Congreso Liberal convocado por los liberales potosinos, vinculándose así a la organización política en cernes de la que llegó a ser el dirigente indiscutible: El Parido Liberal Mexicano. En el congreso expresó su mítica frase: “la administración de Porfirio Díaz es una madriguera de bandidos”. La represión al movimiento liberal lo alcanzó el 21 de mayo, cuando fue encarcelado junto con su hermano Jesús. El 7 de octubre, “Regeneración” publicó el que sería su último número en México.
Tras su salida de la cárcel, el 30 de abril de 1902, Flores Magón se incorporó a la redacción de “El hijo del Ahuizote” y buscó reorganizar, junto con el grupo de San Luis Potosí (Juan Sarabia, Librado Rivera y Camilo Arriaga), la Confederación de Clubes Liberales de la República. El 5 de febrero de 1903, de las oficinas del periódico se descolgó una manta con la leyenda: “La Constitución ha muerto”. En la fotografía del momento aparece Ricardo Flores Magón, entre otros. El 16 de abril, las oficinas del semanario fueron intervenidas y sus redactores, entre ellos Ricardo, volvieron a prisión. Liberado en octubre de 1903, sin posibilidades de continuar sus trabajos propagandísticos, junto con un puñado de liberales emprendió el camino al exilio, radicándose inicialmente en Laredo, Texas.
Tanto la penuria en que se encontraba el grupo como el acoso en que estaban sujetos por parte del gobierno mexicano, los condujo a la ciudad de San Antonio, Texas. En ella reaparece la segunda época de “Regeneración” (5 de noviembre de 1904 a 10 de octubre de 1905”, con él como director. Nuevamente la provocación y el acoso de los testaferros de Porfirio Díaz, es obligado a trasladarse ahora a Saint Louis, Missouri, con los redactores del periódico, mismo que reaparece ahí el 11 de marzo, hasta su clausura momentánea en agosto de ese mismo año, a causa, nuevamente, por una denuncia interpuesta por un sicario del gobierno porfirista.
De la ciudad de San Luis dirigió la formación de la junta organizadora del Partido Liberal Mexicano, el 28 de septiembre de 1906, el cual firmó como presidente de la junta; de febrero a agosto de 1906, publicó la tercera época de “Regeneración”, en la que se refleja la preeminencia de su pensamiento político dentro de la organización liberal. En esa misma ciudad entró en contacto directo con el movimiento anarquista internacional a través del catalán Francisco Basora.
Junto con su hermano Enrique, y eludiendo el acoso de las autoridades de ambos países, se dirigió, primero, a Canadá (marzo-agosto de 1906) y luego a El Paso, Texas, para participar en la intentona por tomar la vecina Ciudad Juárez, Chihuahua, e incorporarse a la insurrección liberal que comenzó con la toma de Jiménez, Coahuila, el 26 de septiembre. La llamada insurrección fracasa en todas sus formas, pero logrando Ricardo escapar de sus perseguidores. Se dirige ahora a Los Ángeles, California (octubre de 1906), después a San Francisco (enero de 1907), y a Sacramento (marzo), para regresar y establecerse definitivamente en la primera ciudad (abril), donde encontró refugio y apoyo en la población trabajadora de origen mexicano, así como a su compañera de por vida, Margarita Brousse.
Arrestado junto con Librado Rivera y Antonio I. Villarreal, en un operativo orquestado personalmente por el canciller mexicano Enrique Creel, fue juzgado y condenado por “violación a las leyes de neutralidad”, a tres años de prisión, mismos que purgó en cárceles de Arizona. Durante su estancia en la prisión, radicalizó sus posturas ideológico-políticas y encontró en Práxedis G. Guerrero a su más cercano colaborador y promotor de la segunda intentona insurreccional liberal, cuya primera, única y fracasada acción tuvo lugar en la población de Viesca, Coahuila, el 24 de junio de 1908. Arropado por las organizaciones políticas y laborales de la izquierda norteamericana, regresó a Los Ángeles el 3 de agosto de 1910, en momentos que Francisco I. Madero, antiguo simpatizante del Partido Liberal Mexicano hacia 1905, promovía un levantamiento armado en busca del derrocamiento del general Porfirio Díaz.
De nueva cuenta reasume sus tareas propagandísticas y organizativas frente a la siguiente e inminente oleada insurreccional. Reemprende la publicación de “Regeneración”, esta vez en su cuarta y última época (3 de septiembre de 1910 a 10 de marzo de 1918), en el que de inmediato sintetiza los objetivos estratégicos de la revolución que se avecina con la consigna “Tierra y Libertad” (octubre 1º-1910), y brinda apoyo estratégico y logístico de los grupos liberales dispuestos a levantarse en armas, a quienes sugiere una alianza táctica militar con el maderismo.
Sin embargo, por medio de Abraham González, al poco tiempo Madero lo invitó a aliarse a su movimiento, pero Flores Magón no aceptó por considerar que la maderista era una Revolución burguesa, carente de pretensiones de transformación económica, cuyo limitado objetivo era la libertad política. En enero de 1911 promovió una insurrección en Baja California y los magonistas, formados principalmente por filibusteros y aventureros norteamericanos, logran tomar las ciudades de Mexicali y Tijuana momentáneamente ya que fueron rápidamente derrotados por el nuevo gobierno mexicano, ya caída la dictadura porfirista.
La afectación de los intereses de las oligarquías norteamericanas y mexicanas, en especial en los Estados fronterizos de Baja California, Chihuahua y Tamaulipas, por parte de los grupos liberales insurrectos, lo somete a un nuevo acoso policiaco y judicial. Juzgado y condenado de nueva cuenta por la violación de las leyes de neutralidad, esta vez en compañía de su hermano Enrique y Librado Rivera, fue enviado a la penitenciaría de Mc Neil Island, Washington, donde permaneció hasta el 19 de marzo de 1914.
En condiciones de mayor pobreza y aislamiento continuó la publicación de su semanario, donde junto a la crónica del proceso revolucionario en México, publica ensayos y cuentos. En junio de 1915, se trasladó a un pequeño predio agrícola en el poblado de Edendale, donde junto con algunos simpatizantes intentó sobrevivir, al tiempo en que incursionaba en la escritura de obras de teatro en las que retrata su visión de la Revolución en México. Así como alguna vez atacó a Díaz, a Madero y a Huerta, se manifestó contra Carranza con ideas abiertamente anarquistas.
Sus escritos contra el régimen carrancista lo conducen, otra vez junto a su hermano Enrique a un nuevo arresto el 18 de febrero de 1916, esta vez acusado del “envío postal de material incendiario que incita al asesinato y a la traición”. Ya en libertad, con la salud quebrantada, y distanciado de su hermano, firmó con Librado Rivera, el 16 de marzo de 1918, el que será el último manifiesto publicado en el entonces disminuido “Regeneración” (“A los anarquistas del mundo y a trabajadores en general”); en el que propone darle una salida revolucionaria a la crisis mundial que desembocó en la Gran Guerra (la primera guerra mundial).
El 21 de marzo de 1918 nuevamente fue arrestado junto con Librado Rivera y enjuiciados por la violación del “acta de espionaje” y condenados a 20 y 15 años de prisión respectivamente, siendo enviados a la penitenciaría ya conocida por ambos de Mc Neil Island. Su precaria salud lo llevó a solicitar su traslado a la prisión de Leavenworth, Kansas.
En este recinto, donde compartió el encierro con miembros de organizaciones sindicales y políticas opuestos a la participación de Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial, permaneció sus últimos años de vida ocurrida por causas naturales, según las autoridades penitenciarias, el 21 de noviembre de 1922, siempre sometido a medidas restrictivas y control de su correspondencia. Librado Rivera siempre manifestó que Ricardo Flores Magón fue asesinado.
La vida de Ricardo Flores Magón es una exhortación a la lucha y un manifiesto al hombre libre. Después de su muerte, se obscureció al verdadero anarquista, al revolucionario radical opuesto a todo tipo de tiranías y cuyos ideales lo llevaron a ser un feroz antagonista y crítico de Porfirio Díaz, pero también del maderismo y del constitucionalismo.






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